Sólo hay una mujer en el mundo a la que nunca voy a perdonar, que la perdone Dios, yo no. Y me voy a la tumba con ese rencor.
Ese rencor dormido.
¿Que pensabas? ¿Qué el día que te fueras me iba a enterar?
¿También esa pena me vas a regalar?
Yo siempre lo he sabido,
y sólo hay otra mujer que te conoce tanto como yo.
Y aún así te amamos las dos.
Tienes tres y te has sabido dejar querer.
Tienes cuatro y uno no es digno, más no es culpable y sin embargo,
tiene todo que perder.
No te preocupes, yo estaré aqui de pié. GCA.