viernes, 17 de diciembre de 2010

El cuerpo humano se apaga para no volver.

Sólo hay una mujer en el mundo a la que nunca voy a perdonar, que la perdone Dios, yo no. Y me voy a la tumba con ese rencor.

Ese rencor dormido.

¿Que pensabas? ¿Qué el día que te fueras me iba a enterar?
¿También esa pena me vas a regalar?
Yo siempre lo he sabido,
y sólo hay otra mujer que te conoce tanto como yo.
Y aún así te amamos las dos.

Tienes tres y te has sabido dejar querer.
Tienes cuatro y uno no es digno, más no es culpable y sin embargo,
tiene todo que perder.

No te preocupes, yo estaré aqui de pié. GCA.

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