viernes, 20 de septiembre de 2013

Para vivir.

Con verte ya soy feliz,
si el cielo me lo quita
yo con escucharte puedo vivir.
Aunque, si se me priva de tu melodía
con olerte puedo sobrevivir.
Y si mi olfato se extinguiera
te toco y te siento, puedo existir.
Hasta quedarme sin dedos en las manos
me queda el roce de nuestros cuerpos.
Aún sin poder sentir tu cuerpo
puedo respirar tu aliento,
que es todo lo que me quedaría:
antes de morir sin ti.


Pero si fuera tu aliento el que se perdiera
yo siempre tendría memorias para revivir,
que por favorel alzheimer no me alcance
que entonces el infierno sería
no perderme a mi que te invento,
sino vagar en el vacío sin saberlo
como venganza del destino
desvivir la vida sin enterarme
y llegar hasta la muerte atrapada
dentro de una cárcel invisible
en un mundo donde no naciste tú.

Que sepas que existo, que estoy aquí.

Esta miseria de vivir pensando en tu existir,
en los huesos que me tocan y acarician mi alegría.


Esta maldita miseria de existir creyendo en tu soñar,
en la carne que me aloja y soporta mi vivir.


Esta increíble miseria de soñar,
sabiendo que no hay paz más grande que la que tu me das. GCA.

El tiempo no pasó en nuestros corazones

7 años después, aún te puedo decir que la gente puede ser tan predecible.