Quiero que siempre lo tengas vivo en tu mente. Esto no es guerra, yo te derroté al nacer. Y si acaso tu defensa es que esta pelea es ajena, no daré tregua; vengaré su nombre y en trofeo me llevaré tus ilusiones para hacer caldo con ellas y beberlas y hacerte desaparecer.
Sabrá tu descendencia que yo soy la princesa guerrera y haré valer mi derecho por sangre y por ley. Me pondré de traje de Domingo un saco hecho con las escamas de tu piel. GCA.



