Mostrando entradas con la etiqueta rencor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rencor. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de septiembre de 2010

El cuento sobre el perro fastidioso.

El perro fastidioso iba diario a mi hogar,
tumbaba el bote de basura y no dejaba de ladrar.
El perro fastidioso diario me hacia enojar,
pasaba por mi auto y lo comenzaba a patear.

Ese perro fastidioso a quien tanto maldije
ese mismo a quien con la escoba maltraté.
Ese perro fastidioso que en mi patio defecaba
ese mismo al que tantas veces arrastré.

Perro molesto, incómodo, irreverente, atroz.
Fue ese mismo el que me salvó de caer
fue el mismo que me salvó de desaparecer
el mismo perro que me ayudó a sobrevivir.

Y a su perdón con esta treta que me puso
la jaula de sus garras en mi entrepierna
como venganza a mis maltratos y desprecios
a consecuencia de mi falta de atención.

Vino a traerme alegría con desgracia
agredecer o reprochar pasó a sinónimo
en mi léxico contradiciendo su existir
ese perro fastidioso que no me deja ser.

Tóxico y nutritivo, dulce y suave, amargo
enfermizo perro tan astuto me ganó.
Pero somos ambos animales de este planeta,
yo también se vencer, perro fastidioso.

viernes, 22 de enero de 2010

Corazones Autistas

Remendando cicatrices en el alma
un poco suspicaz al respecto.

Son mis constantes desvarios
los que nos hacen sufrir un poco
entre tu y yo, una dimensión.

Un circuito y luces extintas
me gruñe desde muy adentro
no te guardaré ningún rencor.

Me intriga mas cada mañana
un reprender casi constante
que acostumbra huir de tu boca.

Me convenciste con tus risas
eras solo otro febril espejismo
te reencuentro en objetos perdidos.

Mientes cuando dices te quiero
tan insípida es nuestra realidad
una mañana lluviosa de Enero.

Que esto es un desgaste emocional
la tubería se nos va a oxidar
y en cada poro esta nuestro ayer.

Nos evaporamos entre disgustos
tu humor tan ácido que me enamora
no se porque, me convertí en esto.

En un universo paralelo tu y yo
fuimos gota a gota insaciables
benévolos ante las adversidaes.

Ser un pájaro con alas de cristal
y perderme en el anonimato. GCA.


Así inicia otra malaventura... pero no pierdo el ánimo, no.




"El día que me vaya, me iré muy temprano por la mañana cuando estes dormido". GCA.