-Hola.
-¿Cómo estas?
-Sentada, ¿y tu?
-Sentado.
-Vaya.
-Sí, tenemos tanto en común.
Tenemos tanto en común. Voy a escribir un poema que no rime, que no exprese ni dolor, ni alegría, ni enojo. Voy a girtarle al mundo.
Y ahora sí, al punto:
Siempre existirá la manzana en discordia,
todos se ponen drámaticos cuando se trata de amor.
Nos asfixiamos irónicamente entre pensamientos,
y todo, absolutamente todo nos causa descontento.
Comienza ya por vomitar aquellos sentimientos,
ve y escúpelos en el rostro de quien te hirió.
Brindemos por el sueño de la paz mundial,
recicla tus emociones y peca por mi. GCA.



