viernes, 6 de febrero de 2015

Will I ever be free?

I'm trapped in a doll house,
each doll represents a part of me
and I can't move.


domingo, 1 de febrero de 2015

2 años de ausencia

Estoy convencida de que voy a explotar. En un instante preciso con la presión adecuada, mi cuerpo no soportará el ritmo que mi pulso incrementa segundo a segundo.

Sí, voy a explotar. Habrá que traer un forense porque tanta sangre no podrá ser de causas naturales. Habrá pedazos de mi piel regados por las paredes blancas de esta habitación en la que escribo.

Definitivamente voy a explotar y será un alivio cuando lo haga.

miércoles, 27 de agosto de 2014

En mi memoria.

Le pido a la vida que jamás me permita olvidar el sonido de tu voz.

martes, 1 de julio de 2014

Estoy de paso.

Soñé que iba llegando a una gasolinera con carwash, motel y tienda de autoservicio y al llegar los empleados se confundieron y a través de un control remoto enviaron mi carro directo al carwash, por que al parecer voy seguido a esa gasolinera. Me dieron el servicio gratis debido a la confusión y por fin me dieron mi llave del cuarto. Justo cuando iba a entrar te veo bajar de tu auto y entrar al autoservicio. Cierro el cuarto y corro hacia la tienda. Al entrar no te veo por lo que me apuro directamente al baño y parece un prostíbulo muy raro. Hombres vestidos de mujer en los baños de mujeres. Te veo salir del baño, comprar una soda y te jalo del brazo. Sonríes. Hace tanto no nos vemos. Te invito a salir con un "te explico afuera", me acompañas hasta mi cuarto donde te voy a contar toda la historia de por que estoy ahí y entonces, despierto.

Que mal sueño.

jueves, 24 de abril de 2014

Nota irrelevante #14 - estoy satisfecha

Podré estar contenta, aunque no sea feliz.

lunes, 7 de abril de 2014

"Cuento: Moralismos"

     Te conocí, si es que así puede decirse, hace ya varios años. Solo hemos chateado desde entonces. En vivo no te conozco, sin embargo te he visto en fotos, en videos y en la cámara del Skype. Siempre me gustaste mucho, más antes cuando tenías esa chispa, esas ganas de vivir la vida. Ahora en cambio siempre andas de malas y haces comentarios de mal gusto, aunque a veces si estas contento y me sueltas algún piropo.
     Aún en la vida virtual se pueden crear costumbres, y creo que escribirnos (aún sin horarios ni rutinas), fue una costumbre que creamos juntos. Siempre que te quejas de algo intento aconsejarte pero claro, mis consejos no son bien recibidos por muchas razones: soy mucho más jóven que tu, ¿qué podría yo saber de la vida?; probablemente sea de mal gusto pues estas en un momento de duelo y yo interrumpo con mis moralismos; y creo que la razón más importante es que esos consejos, tu no me los pides.
     Aún con todo esto, creo que te quiero, te escribo a 1267.8 km de ti, y me escribes también, a un huso horario de distancia, como viajar en el tiempo, como existir en una realidad alterna.
     Entonces una tarde como cualquier otra te digo que no quiero morirme sola, somos demasiado exigentes como para enamorarnos, razonamos demás y eso a veces no nos deja ser felices. Somos quisquillosos, puntuales en cada idea pero también somos galaxias aparte, somos dos realidades tan distintas, tan lejanas. Soy para ti lo que tu eres para mi, somos dos desconocidos con el corazón roto. Casi nada nos causa encanto o atractivo.
     Me pides una tarde como cualquier otra, organizarnos un viaje para conocernos pero estoy muy inmiscuida en mis dolores y me niego. No, no soy esa, no se tu. Y te recito por el whatsapp estas líneas:

"No pienses en mi de esa manera. Mejor sal y conoce mujeres, escoge a una, cualquiera que tenga sentido del humor y le gustes. Proponle matrimonio luego de un par de meses de estar saliendo y no te tardes en tener hijos, al menos tengan tres, para que llenen pronto su casa de risas, congestiones nasales y paredes rayadas. Se feliz a su lado y respétala por que es la madre de tus hijos. De vez en cuando permítete discutir con ella y estar en desacuerdo con el color de las cortinas que ella eligió. Déjala ganar esas discusiones de vez en cuando, sabrá que la amas. Vive así muchos años, todo el día trabajando para darle lo mejor a tus hijos, por que ellos merecen solo lo mejor, y quéjate porque no hay comida caliente cuando llegas a casa. Discúlpate por tu insensibilidad y duerme abrazado de tu hijo el menor.
     Cuando pase el tiempo y estés demasiado viejo para divorciarte, arrepientete de haberte casado sin amor. Pero perdonate y refúgiate en la idea de que no morirás solo y de que tienes tres bellos hijos, hombres y mujeres de bien. Hijos tuyos que probablemente te odien un poquito por que no fuiste lo suficientemente paciente, y porque no tuviste el tiempo suficiente para estar con ellos, porque viviste siempre para un trabajo que los mantenía a ellos, a sus necesidades y hasta sus privilegios. Pero que de todos modos, te vayan a visitar al asilo cada Domingo, como ir a misa es fe de cristianos, como una costumbre tan arraigada como un paradigma, como por obligación con remordimientos, pero sin vacíos, como si fuera la llave para las puertas del cielo.
     Déjales que te visiten así, cada Domingo, por que llevan a tus nietos, a los que probablemente querrás más de lo que quisiste a tus hijos, y los cuales por seguro, te querrán más de lo que tus hijos te quieren en sus vidas. Ellos sin duda, serán lo mejor que te pasó en tus 78 años de vida. Y los quieres por que son tan bellos, tan inocentes, tan sonrientes y tan carismáticos. Ellos te quieren por que tu para ellos si tienes paciencia, la vida pasó tan rápido que tienes tiempo de sobra y se lo regalas todo a ellos, por que no hay nada más que hacer, y por que te nace, por que por fin en la vida hay una chispa de alegría en tu camino. Y ellos te visitarán cada semana, cual costumbre dominical, aún cuando tus hijos dejen de hacerlo.
     Entonces, muere. Muere por que no queda más y por que ya fuiste feliz, por fin. Y rómpeles el corazón, son jóvenes y podrán superarlo, y tu recuerdo habitará en sus memorias, le hablarán a sus hijos de ti, de lo maravilloso que fuiste y de los bellos momento que vivieron a tu lado".
     Ay Mario, tu solo te ríes de mis desvaríos, con lo mucho que me gusta escribirte, y hablar, no me alcanzó el audio en el whatsapp y terminé redactando 483 caracteres para ti. Si morimos solos, tu allá y yo acá, pensaré en este cuentito que escribí para ti y que un día leiste. Más que kilómetros y husos horarios, me gusta pensar que solo estuvimos a 32GB de enamorarnos.

Gabriela Camarena

martes, 25 de marzo de 2014

Dudas existenciales

Yo nunca he escrito para alguien, no le escribo a quien amo, me escribo a mi misma para acordarme de que si creo en el amor y que por amor escribo, aunque no tenga sentido, aunque un día se apague. GCA.