lunes, 2 de abril de 2018

Mi amiga nueva

Y si le escribo es por que hoy no estoy feliz.

martes, 3 de noviembre de 2015

Now I know I have the right to grieve

He leído un artículo esta mañana titulado Everything doesn't happen for a reason, lo que en español significa: no todo pasa por una razón.

Después de leerlo he comprendido que siempre lo supe y lo impuse en mi manera de vivir:

Como aquella vez que te llamé y te dije que estaba triste,
tu dijiste que no, que yo había elegido eso y que la vida era buena y que no debía estarlo,
te dije que no podía evitarlo, que me sentía muy triste,
me repetiste, en un tono autoritario, que no me sintiera triste,
me hiciste sentir una completa fracasada por elegir la tristeza.
Te expliqué la razón, la razón externa a mi, incontrolable y fuera del alcance de mis manos,
la decisión de otros de hacer o deshacer sus vidas donde yo no tenía voz y voto,
lo que me entristecía, lo que venía a mi vida a causar dolor.
Incluso te expliqué que la tristeza no sería motivo para no continuar mi vida como la conocía,
ni sería motivo para deshacer mis ambiciones ni levantarme cada día,
que yo elegía ser feliz, y sin embargo, la tristeza tocaba a mi puerta sin mi permiso.

Puedo elegir quien soy aún después de que la melancolía acecha,
pero no puedo elegir no sentirla, y tu, incomprensivo, te imponías
diciendo que ya no era tiempo de esperar tiempos mejores, que los tiempos mejores estaban aquí,
cuando tu habías decidido obtenerlos.
Te comenté que entendía que habías tenido malos y pésimos días,
y que ahora todo parecía verse bien en tu vida, pero sin embargo, estabamos hablando de mi,
no de mi queja de las pocas oportunidades de la vida ni de los tiempos difíciles,
sino de mi tristeza, y tu insististe que era mi culpa sentirme mal.

Entonces te dejé, te dejé como se abandona una planta que olvidas regar,
te dejé como dejas un libro que leías a la mitad, pues sus letras ya no te envuelven,
te dejé como un niño deja un juguete viejo porque ha madurado un poco, no porque tenga juguetes nuevos.

Te dejé y nos dejé y no voy a decir que la vida es mejor sin ti, pero tampoco era mejor contigo,
porque no quisiste comprender mi tristeza, que con el tiempo aprendí a cargar y a vivir con tal.
Y soy feliz, lo soy, y también a veces soy triste o a veces furiosa o a veces todas a la vez.

Ahora me han confirmado que tengo derecho a sentirme triste, igual que tu.
Permítete sentirte mal de vez en cuando, no es que pase por una razón, ni que te vaya a convertir en un individuo más fuerte o más sensato.

Lo que no te mata, tampoco te hace más fuerte.
O déjame, déjame como yo te dejé. Pero me estarás dejando como se deja a un perro en plena carretera porque ya no quieres cuidar de el, y tampoco te responsabilizas de abandonarlo ahí a su suerte.

La diferencia es que no soy un perro, yo emprenderé mi camino de vuelta a una vida sin ti, donde existes a la distancia y si quieres pasar a saludar, mi respuesta será inconclusa, no hay fórmula secreta para las relaciones y el mundo no es blanco y negro.


Tenemos derecho a reír, a llorar y a ser humanos.

martes, 10 de febrero de 2015

Continuará...

No hay nada peor que despertarse de un sueño en pleno climax.
Lo malo es que no he podido salir del planteamiento.

Gaby:

¿Qué es lo que te motiva a escribir luego de años sin hacerlo y ningún cambio relevante en tu vida?
Mi esperanza es que nadie lee este blog.

La vida con subtítulos

Estuve analizando a todas esas parejas que sufren
a todas esas amigas que se pelean por una foto en Facebook
y a todos los que guardan rencor hacia un co-worker que les robó una idea.

Me reí tantas veces de sus problemas terrenales,
me parecieron tan banales, tan superfluos,
tan narcisistas llenos de ego.

¿Qué tal que tan solo creímos tocar el cielo y en realidad no despegamos jamás?
¿Podría yo sobrevivir al choque de realidad?
¿Es humano vivir con esta duda?

A veces se me olvida que soy humana
a veces se me olvida que porque soy mujer "debo" ser muy intensa.
a veces se me olvida sentir.

No se si la respuesta es que lo siento todo
o que en realidad no siento nada.
Si todo me importa demasiado o si nunca me importó.

La sociedad entera se encasilló,
tal vez yo soy el cliché:
una mujer que se siente excluida.

Sentirse tan alejado de la realidad
ha de ser lo muy ordinario
lo cotidiano de ser un ser pensante.

Quiero dormir con la esperanza de olvidar la duda en un mal sueño
despertar con la alegría de saber que mis sentimientos estan en un lugar correcto
vivir con la certidumbre de lo intagible.

Vaya utopía: "la certidumbre de lo intangible"
pero que podría ser tan importante para que me inspire dolor
si he vivido tanto tiempo con el corazón roto.

Con las ilusiones en el suelo he amado
he logrado ser amada y ser funcional
con la eterna desilusión de alcanzar la gloria
he vivido a plenitud. ¿Qué podría ser peor?

¿A qué persona normal podría importarle un corazón roto cuando vuelve a casa con una madre alcohólica, un padre drogadicto, una abuela asesina, un hermano en la carcel, un hijo no deseado, la dignidad atrofiada, la esperanza destruída, la ilusión nula, los sueños rotos, cáncer en los huesos?

Cada individuo vive sus propios demonios
y alimenta a sus propias bestias.
¿Qué podría ser más relevante que eso?

¿Y si todo lo que creí correcta es en realidad lo contario?
Tantas personas se han hecho esta pregunta.
¿Me diagnosticarán acaso una crisis existencial?

Me he vuelto experta en el existencialimos,
cada año tengo una crisis de esas
es fácil titularle la crisis de los [coloque edad aquí].

Tal vez soy un personaje en una ficción que se escribió hace tiempo
somos un mito de lo que es el amor, solo falsos profetas.
Tal vez soy un cliché por que siempre escribo por las madrugadas.

Tal vez me acabo de dar cuenta de que no soy original.


viernes, 6 de febrero de 2015

Will I ever be free?

I'm trapped in a doll house,
each doll represents a part of me
and I can't move.


domingo, 1 de febrero de 2015

2 años de ausencia

Estoy convencida de que voy a explotar. En un instante preciso con la presión adecuada, mi cuerpo no soportará el ritmo que mi pulso incrementa segundo a segundo.

Sí, voy a explotar. Habrá que traer un forense porque tanta sangre no podrá ser de causas naturales. Habrá pedazos de mi piel regados por las paredes blancas de esta habitación en la que escribo.

Definitivamente voy a explotar y será un alivio cuando lo haga.

miércoles, 27 de agosto de 2014

En mi memoria.

Le pido a la vida que jamás me permita olvidar el sonido de tu voz.

martes, 1 de julio de 2014

Estoy de paso.

Soñé que iba llegando a una gasolinera con carwash, motel y tienda de autoservicio y al llegar los empleados se confundieron y a través de un control remoto enviaron mi carro directo al carwash, por que al parecer voy seguido a esa gasolinera. Me dieron el servicio gratis debido a la confusión y por fin me dieron mi llave del cuarto. Justo cuando iba a entrar te veo bajar de tu auto y entrar al autoservicio. Cierro el cuarto y corro hacia la tienda. Al entrar no te veo por lo que me apuro directamente al baño y parece un prostíbulo muy raro. Hombres vestidos de mujer en los baños de mujeres. Te veo salir del baño, comprar una soda y te jalo del brazo. Sonríes. Hace tanto no nos vemos. Te invito a salir con un "te explico afuera", me acompañas hasta mi cuarto donde te voy a contar toda la historia de por que estoy ahí y entonces, despierto.

Que mal sueño.

jueves, 24 de abril de 2014

Nota irrelevante #14 - estoy satisfecha

Podré estar contenta, aunque no sea feliz.

lunes, 7 de abril de 2014

"Cuento: Moralismos"

     Te conocí, si es que así puede decirse, hace ya varios años. Solo hemos chateado desde entonces. En vivo no te conozco, sin embargo te he visto en fotos, en videos y en la cámara del Skype. Siempre me gustaste mucho, más antes cuando tenías esa chispa, esas ganas de vivir la vida. Ahora en cambio siempre andas de malas y haces comentarios de mal gusto, aunque a veces si estas contento y me sueltas algún piropo.
     Aún en la vida virtual se pueden crear costumbres, y creo que escribirnos (aún sin horarios ni rutinas), fue una costumbre que creamos juntos. Siempre que te quejas de algo intento aconsejarte pero claro, mis consejos no son bien recibidos por muchas razones: soy mucho más jóven que tu, ¿qué podría yo saber de la vida?; probablemente sea de mal gusto pues estas en un momento de duelo y yo interrumpo con mis moralismos; y creo que la razón más importante es que esos consejos, tu no me los pides.
     Aún con todo esto, creo que te quiero, te escribo a 1267.8 km de ti, y me escribes también, a un huso horario de distancia, como viajar en el tiempo, como existir en una realidad alterna.
     Entonces una tarde como cualquier otra te digo que no quiero morirme sola, somos demasiado exigentes como para enamorarnos, razonamos demás y eso a veces no nos deja ser felices. Somos quisquillosos, puntuales en cada idea pero también somos galaxias aparte, somos dos realidades tan distintas, tan lejanas. Soy para ti lo que tu eres para mi, somos dos desconocidos con el corazón roto. Casi nada nos causa encanto o atractivo.
     Me pides una tarde como cualquier otra, organizarnos un viaje para conocernos pero estoy muy inmiscuida en mis dolores y me niego. No, no soy esa, no se tu. Y te recito por el whatsapp estas líneas:

"No pienses en mi de esa manera. Mejor sal y conoce mujeres, escoge a una, cualquiera que tenga sentido del humor y le gustes. Proponle matrimonio luego de un par de meses de estar saliendo y no te tardes en tener hijos, al menos tengan tres, para que llenen pronto su casa de risas, congestiones nasales y paredes rayadas. Se feliz a su lado y respétala por que es la madre de tus hijos. De vez en cuando permítete discutir con ella y estar en desacuerdo con el color de las cortinas que ella eligió. Déjala ganar esas discusiones de vez en cuando, sabrá que la amas. Vive así muchos años, todo el día trabajando para darle lo mejor a tus hijos, por que ellos merecen solo lo mejor, y quéjate porque no hay comida caliente cuando llegas a casa. Discúlpate por tu insensibilidad y duerme abrazado de tu hijo el menor.
     Cuando pase el tiempo y estés demasiado viejo para divorciarte, arrepientete de haberte casado sin amor. Pero perdonate y refúgiate en la idea de que no morirás solo y de que tienes tres bellos hijos, hombres y mujeres de bien. Hijos tuyos que probablemente te odien un poquito por que no fuiste lo suficientemente paciente, y porque no tuviste el tiempo suficiente para estar con ellos, porque viviste siempre para un trabajo que los mantenía a ellos, a sus necesidades y hasta sus privilegios. Pero que de todos modos, te vayan a visitar al asilo cada Domingo, como ir a misa es fe de cristianos, como una costumbre tan arraigada como un paradigma, como por obligación con remordimientos, pero sin vacíos, como si fuera la llave para las puertas del cielo.
     Déjales que te visiten así, cada Domingo, por que llevan a tus nietos, a los que probablemente querrás más de lo que quisiste a tus hijos, y los cuales por seguro, te querrán más de lo que tus hijos te quieren en sus vidas. Ellos sin duda, serán lo mejor que te pasó en tus 78 años de vida. Y los quieres por que son tan bellos, tan inocentes, tan sonrientes y tan carismáticos. Ellos te quieren por que tu para ellos si tienes paciencia, la vida pasó tan rápido que tienes tiempo de sobra y se lo regalas todo a ellos, por que no hay nada más que hacer, y por que te nace, por que por fin en la vida hay una chispa de alegría en tu camino. Y ellos te visitarán cada semana, cual costumbre dominical, aún cuando tus hijos dejen de hacerlo.
     Entonces, muere. Muere por que no queda más y por que ya fuiste feliz, por fin. Y rómpeles el corazón, son jóvenes y podrán superarlo, y tu recuerdo habitará en sus memorias, le hablarán a sus hijos de ti, de lo maravilloso que fuiste y de los bellos momento que vivieron a tu lado".
     Ay Mario, tu solo te ríes de mis desvaríos, con lo mucho que me gusta escribirte, y hablar, no me alcanzó el audio en el whatsapp y terminé redactando 483 caracteres para ti. Si morimos solos, tu allá y yo acá, pensaré en este cuentito que escribí para ti y que un día leiste. Más que kilómetros y husos horarios, me gusta pensar que solo estuvimos a 32GB de enamorarnos.

Gabriela Camarena

martes, 25 de marzo de 2014

Dudas existenciales

Yo nunca he escrito para alguien, no le escribo a quien amo, me escribo a mi misma para acordarme de que si creo en el amor y que por amor escribo, aunque no tenga sentido, aunque un día se apague. GCA.

Versos rotos, sentimientos completos.

¿Te acuerdas cuándo bailamos en un museo?
¿Y aquella ocasión en qué nos tiramos al suelo a observar el techo?

La manera de amarnos es la que más me convence,
el silencio en el coche acompañado de sonrisas.

¿Te acuerdas cuándo nos fugamos de la fiesta?
¿Y aquella ocasión en qué nos besábamos en plena plaza?

La sonrisa que se dibuja en tus labios al verme,
es la paz que aguarda mi espíritu por conocerte.

Te amo tanto que tengo miedo,
te amo tanto que a veces duele,
te amo tanto que me desconozco.

Tengo miedo por que no quiero perderte,
me duele el pensar que mi torpeza pueda alejarte,
me desconozco cuando me descubro añorándote.

Creo que te amo por que te daría mi paz,
creo que te amo por que te daría mi muerte,
creo que te amo por que te daría mi vida.

¿Mi vida? Te la doy, ya es tuya,
estrújala y resuelvela, añorala, acompáñala.

¿Mi vida? Mi vida es mía,
Es mía cuando tiene el propósito de ser feliz,
a la felicidad la rotulé con tu persona,
a la felicidad la rotulé con tu nombre.

Y si me tocas me derrito
y si me derrito me desvanezco
y si me desvanezco aparezco en ti
en ti encuentro mis esperanzas
en mis esperanzas encuentro mi fe
en mi fe encuentro tu nombre
en tu nombre encuentro el amor
ese amor que me toca y si me tocas:
me derrito. GCA.

El dueño

Dicen que la poesía es de quien la escribe, pero hace días que ando vagando en la idea pues desde hace tiempo que mis versos son tuyos. GCA.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Gaby C.

Esta en la escencia del poeta, ser malaventurado.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Para vivir.

Con verte ya soy feliz,
si el cielo me lo quita
yo con escucharte puedo vivir.
Aunque, si se me priva de tu melodía
con olerte puedo sobrevivir.
Y si mi olfato se extinguiera
te toco y te siento, puedo existir.
Hasta quedarme sin dedos en las manos
me queda el roce de nuestros cuerpos.
Aún sin poder sentir tu cuerpo
puedo respirar tu aliento,
que es todo lo que me quedaría:
antes de morir sin ti.


Pero si fuera tu aliento el que se perdiera
yo siempre tendría memorias para revivir,
que por favorel alzheimer no me alcance
que entonces el infierno sería
no perderme a mi que te invento,
sino vagar en el vacío sin saberlo
como venganza del destino
desvivir la vida sin enterarme
y llegar hasta la muerte atrapada
dentro de una cárcel invisible
en un mundo donde no naciste tú.

Que sepas que existo, que estoy aquí.

Esta miseria de vivir pensando en tu existir,
en los huesos que me tocan y acarician mi alegría.


Esta maldita miseria de existir creyendo en tu soñar,
en la carne que me aloja y soporta mi vivir.


Esta increíble miseria de soñar,
sabiendo que no hay paz más grande que la que tu me das. GCA.

El tiempo no pasó en nuestros corazones

7 años después, aún te puedo decir que la gente puede ser tan predecible.

domingo, 2 de junio de 2013

Te escribo por que te quiero.

Te escribo como sabiendo que no me vas a leer.
Te escribo con sinceridad por que nadie te conoce.
Te escribo con la certeza de tenerte oculto.
Te escribo en incertidumbre de que no me conoces.

Te recuerdo como se recuerda a lo amado.
Te recuerdo en los instantes de desasosiego.
Te recuerdo en mis noches más obscuras.
Te recuerdo por que me acuerdo que te quiero.

Te quiero siempre hasta la última gota.
Te quiero aunque no te quiera cerca.
Te quiero por que así me educó la vida.
Te quiero hasta cuando no te quiero. GCA.

Escribo poquito por que se que no vas a leer.

domingo, 24 de junio de 2012